¿Cuánta mierda puede uno acumular en un año?
Sólo me quedan 24 horas en Bucarest y empieza una nueva mudanza… ¡Vaya lío!
Plegar, ubicar y reubicar, leer, tirar, recordar, llorar, reír, soñar: hacer la mudanza siempre es un ejercicio de reorganización… de los sentimientos y del futuro.
Sonando: Cat Stevens — Wild world




