Cómo es esto de internet… noticias frescas diarias y si no te acribillan a correos para que escribas.
Bueno, muchas cosas nuevas aunque me voy a medir porque sé que queréis carnaza y a mí se me va la lengua.
Ya están los nuevos aquí, hoy se cumple una semana. Son cuatro, chicos y de edades comprendidas entre los 25 y 29 años. De Madrid, Castilla- León y Andalucía.
Todos ellos muy majetes y diferentes entre sí. Nada que ver tampoco con los “gañanes” que me han abandonado.
Les hemos puesto a trabajar duro desde el primer día, los pobres no han tenido mucho tiempo para respirar y yo, tras tantas despedidas, no he podido cumplir con las bienvenidas. Creo que mi hígado se desmonta por momentos. ¡Ay cuando me pille mi madre!: “estás pálida y no comes bien, ¿ya estás tomando fruta?”
Cómo era de esperar, la “colonia” ya les ha llevado a todos los locales de perversión de Bucarest y no he podido hacer nada para evitarlo, se nota que sigue habiendo una jerarquía. Uno ya se puso malo del estómago el primer finde, rumanadas típicas con los pisos: subidas de precio exageradas y llamadas extrañas de posibles inquilinos temporales.
Bienvenidos a Rumanía, les deseamos una estancia “placuta”.
Sonando: Serrat — En nuestra casa



