Tercera y última parada: Santorini.

Creo que teníamos demasiadas expectativas sobre Santorini y la primera noche sentí una absoluta decepción al llegar a la isla. Miles de turistas, luz, ruido, comercios, música a todo volumen por todos lados, máquinas tragaperras….
De la tranquilidad de Sifnos y Folegandros pasamos a otro modo de turismo, más comercial y aglomerado.
Nuestro camping estaba en Thira, centro comercial absoluto de la isla y que por todos los medios intenté esquivar. Así, el primer día, por consejo de unos vascos nos fuimos a Oia (pronunciado Ía). ¡Qué bonito!

Llegamos sin desayunar y decidimos buscar una cafetería antes de pasar la mañana en la playa y dejar el turismo para la tarde pero no fuimos conscientes que bajar del pueblo al puerto iba a suponer casi una prueba de alpinismo. Mientras Elena gritaba que la iban a recoger con pala, una vecina salió y en perfecto castellano y muerta de risa por escuchar nuestras absurdeces nos dijo dónde desayunar y dónde bañarnos: porque Oia no tiene playa. Nos clavaron muchos dineros por un café y a nado descubrimos un islote precioso con una ermita construida dentro de la piedra.

Oia es conocida por su puesta de sol que vimos en un mirador sobre el mar y rodeadas de un grupo de chinos que sólo vio el atardecer a través de sus cámaras digitales.
Al día siguiente, nos subimos a un autobús dirección sur y siguiendo a un montón de guiris con “Lonely Planet” nos subimos a un barquichuelo que nos soltó en medio del mar frente a la “playa blanca”. ¡Ala! a nado con las mochilas sobre la cabeza.
Por la tarde, lo inevitable, visitar Thira antes de coger el último ferry. Otra gran bajada al puerto pero esta vez con más emociones…. burrosss. Burros subiendo y bajando cargados de turistas y nosotras a pata casi nos caemos por el precipicio… ¡qué angustia hasta abajo y qué olor!

Turistas gritando como si de la montaña rusa se tratara, abuelos a cargo de los grupos y nosotras sobre los bordillos aterrorizadas aunque la subida no fue mucho mejor en teleférico. ¿O no Elenita?

Y fin de las vacaciones… muchas horas de ferry, de aeropuerto y llegada a trabajar por la mañana.
Sonando: Celtas Cortos — Lluvia en soledad




2 respuestas hasta el momento ↓
Elenita // Agosto 21, 2007 a 1:30 pm
me siento prota absoluta del post.
muchas gracias amorrrrrrrrr.
Pedro // Agosto 24, 2007 a 11:10 am
Endeve como sus lo paséis…