Avatares: Hoy, Bucarest

Entradas de Agosto 2007

Cuando las circunstancias cambian.

Agosto 29, 2007 · 3 comentarios

Piata Revolutiei — BucarestPiata Revolutiei — BucarestPiata Revolutiei — Bucarest

El viajero se enfrenta, de nuevo, al final de una etapa: no la suya sino de aquellos que le rodean. Él aún se queda un poco más, todavía no ha terminado su viaje pero sabe, que a partir de ahora, lo que creía conocer volverá a convertirse en senda. Los lugares no tienen sentido por sí mismos.

El viajero ha vuelto varias veces a pueblos y ciudades de los que puede recitar las calles pero el día está nublado y no con sol como la última vez, las chancletas le molestan, el café tiene mejor sabor, va sólo y no con cinco amigos… Por todas estas cosas también sabe que cuando uno se queda y los que le rodean se van, el lugar se transforma: frecuenta otros bares, otros parques, realiza otras actividades, se adapta a nueva gente, nuevas costumbres. No le incomoda esta situación, añora lo justo, sabe que no pierde nada, ha ganado mucho más. Sin embargo, el hombre es un animal de rutinas y los cambios le provocan cierto miedo y excitación, es impaciente y no le gustan las despedidas. No quiere que nadie se vaya pero, sabiendo que es imposible retener a la gente, quiere que la partida sea inmediata, sin dolor. Septiembre promete ser un mes eterno, amargo.

Para él, Bucarest, ciudad de tránsito, brillará con otro color. Para los que parten, sea cual sea el destino, seguirán de viaje. Y para todos: “¡Buen viaje!”

 

Sonando: Gary Jules — Mad world.

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Finde cultureta¿?

Agosto 27, 2007 · No hay comentarios

Según nuestro amigo Pedrito, este finde nos hemos culturizado de lo lindo. Lo que significa: festejo, dormir y barbacoa en el Snagov (esta vez, y por mi salud, nuestro Tarzán prefirió no darse el baño de rigor).

En fin, fotos en orden de sucesos:

La pareja más animada del bar con niño y todo: Domnul Gica y Doamna Flori.

Bar Comandante — Bucarest

Barbacoa en el lago Snagov y cito a Jorge textualmente:

“Creía que lo había visto todo…

Creía que no era posible hacer una barbacoa en un día de tormenta…

Creía que 5 personas no podían con la comida de 15

Creía que las personas comían, no tragaban…

Creía que la gula tenía límite…

Creía que un estómago no podía dar tanto de sí…

Creía en la decencia humana…

… Gracias a todos por demostrarme cuan equivocado estaba!!”

Snagof — Ruman�a

Y no quiero decir nada pero lo de hacer fuego, a estos muchachos… Y qué bueno estaba el pulpo.

Fin de la tarde.

Lago Snagof — Ruman�a

Sonando: The Vincent Black Shadow –Metro

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Santorini y un hasta luego a Grecia.

Agosto 21, 2007 · 2 comentarios

Tercera y última parada: Santorini.

Santorini — Grecia

Creo que teníamos demasiadas expectativas sobre Santorini y la primera noche sentí una absoluta decepción al llegar a la isla. Miles de turistas, luz, ruido, comercios, música a todo volumen por todos lados, máquinas tragaperras….

De la tranquilidad de Sifnos y Folegandros pasamos a otro modo de turismo, más comercial y aglomerado.

Nuestro camping estaba en Thira, centro comercial absoluto de la isla y que por todos los medios intenté esquivar. Así, el primer día, por consejo de unos vascos nos fuimos a Oia (pronunciado Ía). ¡Qué bonito!

Oia — Santorini

Llegamos sin desayunar y decidimos buscar una cafetería antes de pasar la mañana en la playa y dejar el turismo para la tarde pero no fuimos conscientes que bajar del pueblo al puerto iba a suponer casi una prueba de alpinismo. Mientras Elena gritaba que la iban a recoger con pala, una vecina salió y en perfecto castellano y muerta de risa por escuchar nuestras absurdeces nos dijo dónde desayunar y dónde bañarnos: porque Oia no tiene playa. Nos clavaron muchos dineros por un café y a nado descubrimos un islote precioso con una ermita construida dentro de la piedra.

Oia — Santorini

Oia es conocida por su puesta de sol que vimos en un mirador sobre el mar y rodeadas de un grupo de chinos que sólo vio el atardecer a través de sus cámaras digitales.

Al día siguiente, nos subimos a un autobús dirección sur y siguiendo a un montón de guiris con “Lonely Planet” nos subimos a un barquichuelo que nos soltó en medio del mar frente a la “playa blanca”. ¡Ala! a nado con las mochilas sobre la cabeza.

Por la tarde, lo inevitable, visitar Thira antes de coger el último ferry. Otra gran bajada al puerto pero esta vez con más emociones…. burrosss. Burros subiendo y bajando cargados de turistas y nosotras a pata casi nos caemos por el precipicio… ¡qué angustia hasta abajo y qué olor!

Thira — Santorini

Turistas gritando como si de la montaña rusa se tratara, abuelos a cargo de los grupos y nosotras sobre los bordillos aterrorizadas aunque la subida no fue mucho mejor en teleférico. ¿O no Elenita?

Thira — Santorini

Y fin de las vacaciones… muchas horas de ferry, de aeropuerto y llegada a trabajar por la mañana.

Sonando: Celtas Cortos — Lluvia en soledad

 

 

 

Categorías: la vuelta al mundo