Parece que el calor disminuye (ver Alex Dixit) pero hemos pasado unas semanas horribles y aún estamos a 30- 36 grados a la sombra.

Por suerte, el ayuntamiento de Bucarest puso bastantes medidas al alcance del ciudadano:
- carpas militares en casi todos los rincones de la ciudad, un poco más pijillas en el centro… la de Magheru era una carpa de playa azúl y blanca, en Universitate era una bonita carpa blanca, enfins: ofrecían primeros auxilios y agua.
- Duchas patrocinadas por Lipton: sólo un par de ellas como proyecto piloto en el Cercul Militar y en Unirii.
Sin embargo, la canícula ha dejado bastantes desgracias, la muerte de al menos 30 personas, cultivos secos irrecuperables y lo que parece empieza a ser una crisis de agua.
A los rumañoles: ¡Andad por la sombra!




