Avatares: Hoy, Bucarest

La mudanza

Noviembre 29, 2007 · 7 comentarios

 

mudanza

¿Cuánta mierda puede uno acumular en un año?

Sólo me quedan 24 horas en Bucarest y empieza una nueva mudanza… ¡Vaya lío!

Plegar, ubicar y reubicar, leer, tirar, recordar, llorar, reír, soñar: hacer la mudanza siempre es un ejercicio de reorganización… de los sentimientos y del futuro.

Sonando: Cat Stevens — Wild world

→ 7 comentariosCategorías: Avatares

Lunes

Noviembre 26, 2007 · 3 comentarios

Sonando: The Easybeats –Friday on my mind

“Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros.

Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar nada al otro lado, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. Pero sí, hay algo. Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza.

Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca.”

(Juan Rulfo: “Nos han dado la tierra”)

→ 3 comentariosCategorías: Avatares

¿Qué comprar?

Noviembre 23, 2007 · 1 comentario

Cuando uno vuelve a casa después de su paso por un país extranjero por alguna razón se siente obligado a llevar recuerdos para la familia y seres queridos (en ocasiones vamos más allá y consideramos que hay que llevarle algo incluso al vecino). Ardua tarea cuando ese destino ha sido Bucarest.

Bien, la cuenta atrás de mi eterno “turisteo” por esta grandiosa capital toca su fin y me pregunto ¿qué le llevo a mi madre?… opciones:

1. Figurita de Drácula

2. Huevos pintados

3. Un gorro típico

4. Un queso transilvano… miel… un trozo de carne de oso para guisar…

Y entonces surge: ¡¡”la doctora Ana Aslan“!! Pues sí, las cremas rumanas son uno de los artículos más codiciados por aquellas que alguna vez los provaron (para más información consultar Gerovital). No sé si funcionan pero en algún momento de la historia su fama llegó a límites insospechados y hoy en día se venden como churros en las tiendas del aeropuerto.

Así pues, a arrasar con las farmacias.

Sonando: Gurus Hoodoo — What’s my scene

→ 1 comentarioCategorías: Bucarest